El 'verano horribilis' de Boy George, un icono ochentero caído en desgracia
Tras lanzar su canción de apoyo a Israel ha sido vetado en plataformas de streaming, despedido de su discográfica, humillado por compañeros de profesión y se ha visto obligado a dejar un musical
El cantante y diseñador George Alan O'Dowd, en todo el mundo conocido como Boy George por su éxito internacional al frente de la banda Culture Club en los años ochenta, está viviendo uno de los peores veranos de su vida. En apenas unos pocos días, su vida ha dado un vuelco en lo personal y lo profesional que está acaparando titulares en la prensa de multitud de países y, seguramente, lo esté dejando exhausto anímica y psicológicamente.
Todo empezó hace una semana, cuando compartió en sus cuentas de X e Instagram una canción creada con Inteligencia Artificial llamada 'We Will Dance Again', en la que muestra su apoyo a los ataques militares de Israel en Palestina y critica el movimiento propalestino incluyendo a los músicos que lo apoyan. «Tú dices genocidio, yo digo guerra / Cuando te atacan, para eso está el ejército / ¿Se pone feo? Claro que sí / Cuando sabemos que queréis matarnos a todos y cada uno de nosotros (...) Condenas a los judíos / Con memoria selectiva / Músicos agitando banderas / Balbuceando como ovejas / Propaganda alimentada por internet / Se siente tan débil», dice el tema, que no esta disponible en Spotify ni en el resto de plataformas de streaming.
El cantante había explicado en la red social Threads que compuso el tema con ayuda de inteligencia artificial después de visitar una exposición dedicada a la masacre del festival Nova. «Acepto que mucha gente no esté de acuerdo con mi punto de vista, pero de eso se trata precisamente la democracia, por más imperfecta que sea», argumentó el artista.
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Nacho Serrano
La primera reacción fue, naturalmente, en las redes sociales, con una ola de insultos y desprecios por parte de cientos, si no miles de internautas que consideran «repugnante» la canción. A las pocas horas, Boy George fue retirado del musical 'Jesus Christ Superstar' días antes de su debut en Londres. Fue su mánager, Paul Kemsley, quien anunció en una publicación en redes sociales que había cancelado la participación del artista en el papel del rey judío Herodes: «La decisión se ha tomado con el máximo respeto por los productores, el equipo creativo y toda la compañía. Agradecemos la profesionalidad y la comprensión que han demostrado en todo momento y les deseamos sinceramente a todos los involucrados mucho éxito con la producción».
El mánager no dio una razón exacta para retirar a Boy George del musical, pero insinuó que su presencia podría causar problemas a la producción. «George nunca ha tenido miedo de defender sus convicciones personales, y siempre lo he respetado por eso», dijo Kemsley. «Asimismo, creo que es mi responsabilidad tomar decisiones que beneficien a mi artista, mostrando a la vez respeto hacia los demás. En este caso, consideré apropiado hacernos a un lado, permitiendo que la producción siguiera siendo la prioridad, al tiempo que garantizaba que todos los involucrados pudieran seguir adelante con respeto mutuo y buena voluntad».
Ruptura con su discográfica
Después, el 31 de julio, el cantante anunció a través de otra publicación en redes sociales que había roto relaciones con Tony Pontius, el manager de su sello discográfico BGP, por un desacuerdo sobre la controvertida canción. Boy George afirmó que Pontius fue «inequívoco» en su decisión de negarse a lanzar 'We Will Dance Again' diciendo que no quería tener nada que ver con el lanzamiento, a lo que el cantante respondió: «Hemos terminado». Cosa que Pontius aceptó de buen grado. «En el budismo entendemos que cada acción tiene una consecuencia», escribió después Boy George. «Debido a mi decisión de defender a mis amigos judíos, estoy perdiendo a algunas personas de mi vida».
Ese mismo día, el actor Patrick Clanton, quien fue su compañero de reparto en el musical 'Moulin Rouge!' en Broadway, publicó un mensaje humillante en sus redes sociales tras enterarse del lanzamiento de 'We will dance again', en el que aseguraba que Boy George fue un intérprete terrible y que se sentía avergonzado de haber compartido escenario con él.
Las malas noticias siguieron cayendo en cascada para Boy George, que el pasado lunes reveló que la plataforma de música en streaming Bandcamp ha eliminado su perfil al completo, con todas sus canciones. Aunque la medida parece derivarse de su política que prohíbe la música «generada total o sustancialmente por IA», el cantante reaccionó calificando a los dueños de la plataforma como «una panda de cabrones» en un vídeo compartido en redes sociales.
En el clip, el que ex líder de Culture Club confiesa a sus fans: «El drama continúa. Lamentablemente Bandcamp ha eliminado mi perfil, así que cualquiera que intente obtener una copia de We Will Dance Again tendrá que esperar hasta que la grabe y encuentre la manera de publicarla», añadiendo que la compañía había «tomado dinero» y asegurando que esperaba que lo devolviera. Además, instó a los seguidores que ya habían descargado la canción a «hacer vídeos, reproducirla en internet... hacerla oír».
Pero lejos de convertirse en un hit, la canción podría convertirse en su epitafio profesional. Porque toda esta polémica ha servido para que sus detractores den donde más duele reavivando el suceso más polémico de Boy George: el secuestro, hace veinte años, de un joven al que mantuvo encerrado y encadenado en su casa de Londres.
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