La Champions del pueblo
El Valle celebra desde el 25 de julio la quinta edición de la Copa del Nansa, un torneo de fútbol que da vidilla a las localidades del entorno y que crece cada verano
Santander
Tener un pueblo para el verano mola. Que durante los meses estivales haya Mundial o Eurocopa, también. Y en el Valle del Nansa lo que decidieron es no tener que esperar a citas importantes cada dos 'estíus' y ser ellos mismos los protagonistas del evento. Así nació la Copa del Nansa, que este mes de julio arrancará su quinta edición. Una competición que, más allá de la evidencia deportiva y lúdica, tiene cierto trasfondo reivindicativo contra el vaciado del entorno rural. «Una batalla forjada para defender el honor de los pueblos. El Valle sigue vivo», dice una frase épica en la web del torneo.
El actual formato nació en 2022, con el objetivo de recuperar el espíritu del histórico en la zona torneo de San Miguel, en el que cada pueblo participaba con un equipo formado por jugadores locales. «Más que una competición deportiva, la Copa del Nansa busca poner en valor el deporte rural, la convivencia entre pueblos y el sentimiento de comunidad en una época marcada por el fenómeno de la España vaciada», explica la organización, liderada por su presidente, Miquel Hontecillas.
En su 'Wembley' particular, el 'prao' Barciquindiz de Puentenansa, el Valle ebulle cada verano. No es fácil para un área que anda por los 1.700 habitantes censados, juntar a unos 200 jugadores en el torneo y hasta 600 personas en el talud que sirve como grada. Se monta una guapa. «Desde su primera edición, el torneo ha conseguido reunir cada verano a cientos de personas durante los fines de semana de competición, consolidándose como un evento deportivo, social y festivo para participantes y aficionados de todas las edades», continúan los responsables.
En 2025, el torneo alcanzó los 200 jugadores y la final fue presenciada por unas 600 personas en el 'prao' Barciquindiz
Durante este tiempo, han pasado por allí equipos de Barcenillas (Ruente), Carmona (Cabuérniga), Peñarrubia, San Sebastián de Garabandal (Rionansa), Cosío (Rionansa), Obeso (Rionansa), Rioseco (Rionansa), Puentenansa (Rionansa), Cabanzón (Herrerías), Viejas Glorias del Nansa y Tudanca. «Y el objetivo es seguir creciendo año tras año», con «nuevos proyectos». Este año hay diez inscritos, al sumarse Renedo de Cabuérniga y Lamasón. Además, han surgido en paralelo las competiciones infantil y femenina, que esperan contar con más equipos participantes este mes.
Pequeños, pero ambiciosos
La organización es ambiciosa. En la última edición, ya se retransmitió en directo la tanda decisiva de penaltis. Una prueba que sirvió para plantearse la posibilidad de emitir los encuentros a través de YouTube, además de la elaboración de un documental sobre los orígenes de la competición.
Sin embargo, «lo más importante de la Copa del Nansa es todo lo que ocurre más allá del terreno de juego: cómo las aficiones se unen; las amistades que nacen entre pueblos y el ambiente que se mantiene durante todo el torneo, incluso entre semana, cuando la gente sigue comentando los resultados, las jugadas y los mejores momentos». Dar vidilla a lo rural a través del balón. «Más allá de los partidos, el torneo se ha convertido en un punto de encuentro para familias, amigos y pueblos enteros, que se reúnen para apoyar a sus equipos y compartir el ambiente que se vive dentro y fuera del campo», añaden los responsables.
«Lo mejor es lo que ocurre fuera del campo: las amistades entre pueblos y el ambiente durante el torneo»
En la edición de 2025, el triunfo fue para los de Barcenillas, que tuvieron que irse hasta la tanda desde el punto de penalti para tumbar a los de Cosío. Uno a uno al final del tiempo reglamentario y tres a dos en la lotería definitiva. Unas 600 personas en los aledaños del terreno de juego, pancartas, cánticos...
La Copa tiene hasta un tipo animado que sirve de imagen oficial:el yayo del Nansa. «Un personaje inspirado en una pancarta creada por un aficionado durante la primera edición, que representa varios elementos ligados al Valle y a la identidad rural: la población envejecida, el fútbol y las tradiciones populares».
Como el proyecto crece, también sus tiempos. Si el año pasado se llevó a cabo en dos fines de semana de agosto, esta vez será los días 25 y 26 de julio (fase de grupos), 1 de agosto (cuartos de final), 2 de agosto (semifinales) y 8 de agosto (gran final). La organización y los pueblos participantes ya ultiman los preparativos. Si no lo es ya, la Copa del Nansa va camino de convertirse en la cita del año en el Valle. La Champions del pueblo.
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