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Entendiendo la complejidad de las Operaciones Multidominio

https://global-strategy.org/operaciones-multidominio/ Entendiendo la complejidad de las Operaciones Multidominio 2026-03-19 19:03:58 Ignacio Nieto Blog post Global Strategy Reports Política de Defensa Fuerzas militares; Doctrina militar; Operaciones Multidominio

Global Strategy Report, 4/2026

Resumen: El concepto de las Operaciones Multidominio ha evolucionado a la par que el contexto estratégico pues son la herramienta principal que tiene la
Alianza para la conducción de las operaciones militares en entornos realmente complejos que además evolucionan muy rápido y donde existen multitud de actores no militares que tienen influencia en el campo de batalla. La capacidad de adaptación a esos entornos cambiantes, así como la eficacia en la coordinación con los diferentes actores son los dos elementos que determinarán la validez en el uso del instrumento militar por medio de las Operaciones Multidominio contra los adversarios revisionistas que desafían la soberanía e integridad territorial de los aliados.

Para citar como referencia: Nieto, Ignacio (2026), “Entendiendo la complejidad de las Operaciones Multidominio”, Global Strategy Report, 4/2026.


Introducción

Las Operaciones Multidominio (MDO por sus siglas en inglés MultiDomain Operations) no son novedosas, como concepto, puesto que se han venido ejecutado durante mucho tiempo. Durante la Guerra Fría el concepto multidominio se aplicaba para sincronizar las operaciones aéreas con las terrestres[1]. El uso ha sido extendido si las entendemos como las operaciones que transcurren en varios dominios, especialmente los tradicionales dominios terrestre, marítimo y aéreo. De hecho, el arte operacional se trata de priorizar integrar y sincronizar las acciones en los dominios que pudiera inferirse que es una praxis multidominio[2].

Los acontecimientos estratégicos han modificado sustancialmente el concepto de las MDO, en especial porque se considera uno de los mecanismos que más debe contribuir al éxito de las operaciones militares[3] en el marco de la OTAN[4]. En tanto en cuanto se modifica el escenario donde debe trabajar el instrumento militar se modifica también la herramienta que gobierna su empleo. Este ritmo de evolución se acelera cuando existe un escenario real donde se práctica el arte de la guerra, como es el caso de Ucrania donde el desempeño de las fuerzas armadas ucranias es extraordinario en la sincronización de actividades en los dominios y entornos de la amenaza[5].

En la actualidad, el concepto de MDO no comprende exclusivamente las operaciones que se realizan en los dominios tradicionales. La llegada de dos nuevos dominios, el ciberespacio y el espacio, han condicionado la evolución de las MDO. Pero incluso incorporando estos nuevos dominios, el concepto actual de MDO es de mucho más alcance y complejidad.

El caballo de batalla, como en todas las cuestiones donde intervienen varios actores, es ser capaz de coordinar el esfuerzo en el campo de batalla que a partir de ahora denominaremos entorno operativo. Además, si es posible superar la coordinación y adentrarse en la cooperación con todos los actores implicados en el entorno operativo, tendremos unas MDO mucho más eficaces para la finalidad que pretenden. Esta coordinación y cooperación contribuirá a alcanzar los objetivos de la campaña gracias a la consecución de unos determinados efectos en los tres niveles de las operaciones, el nivel estratégico, el nivel operacional y el nivel táctico.

Este artículo pretende explicar las MDO en el marco actual de la OTAN, sin excesivos tecnicismos, de tal forma que esté al alcance de los legos en la materia conocer la naturaleza de un asunto tan complicado como conducir las operaciones en un entorno operativo como el que se está desarrollando en Ucrania.

Conceptos erróneos en las MDO

Uno de los problemas en la comprensión del término MDO es la aplicación del sentido común que puede indicarnos que las MDO son aquellas operaciones que se realizan en varios dominios, o al menos en dos de ellos. Esta es la idea que subyace cuando hablamos de MDO. Esta forma de operar tiene la denominación de operaciones conjuntas. Las MDO no solo contemplan la acción en varios dominios. Especialmente cuando hablamos de los dominios tradicionales terrestre marítimo y aéreo.

Así lo refleja la OTAN en su publicación doctrinal madre cuando indica que las operaciones conjuntas son aquellas en las que participa más de un armed service. Los services son el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire. Los dominios ciberespacial y espacial no se consideran dentro de esta categoría. Estos dos nuevos dominios tienen unas particularidades muy especiales y por ello la integración de los mismos en los diferentes niveles de las operaciones es una de las particularidades del MDO[6].

Así lo refleja la doctrina de la OTAN cuando indica que “el concepto multidominio es una evolución de las operaciones conjuntas. La transición de las MDO empezó cuando la Alianza reconoció el dominio ciberespacial y el espacial”[7].

Sin más preámbulos analicemos la definición oficial de las Operaciones Multidominio[8] reflejada en la doctrina: “la orquestación de actividades militares, en todos los dominios y entornos, sincronizadas con actividades no militares, para habilitar a la Alianza en alcanzar efectos convergentes a la velocidad pertinente”[9].

Si desglosamos la definición nos encontramos con tres elementos claramente diferenciados

  • La orquestación de actividades militares en todos los dominios y entornos.
  • La sincronización con las actividades no militares.
  • Y convergencia de los efectos a la velocidad pertinente.

Los Estados Unidos contemplan otras acepciones asociadas a las MDO como son las Joint All-Domain Operations (JADO), expresión que ha adoptado el Estado Mayor Conjunto de los EE.UU que podemos traducir como operaciones conjuntas en todos los dominios[10] (aéreo, terrestre, marítimo, ciberespacial y espacial según doctrina de los EE.UU). Las operaciones actuales de Estados Unidos en Irán se pueden considerar JADO pues no interviene apenas la sincronización con los actores civiles. Normalmente las MDO, de forma equivocada se asocian a este concepto.

Para resumir, son dos actividades, la orquestación y la sincronización que deben conducirnos a la generación de efectos convergentes para la consecución de los objetivos que se diseñen en la campaña militar.

Para complicar un poco más el asunto, si las operaciones se realizan en un solo dominio pero con acciones de los otros dominios apoyando desde el nivel táctico, entonces hablamos de Cross-Domain: utilizada para referirse a aquellas acciones realizadas en uno de los dominios, pero con efectos en otro u otros diferentes (dominios enlazados). Una operación como la que realiza Israel en Líbano podría considerarse como ejecutada por su fuerza aérea con apoyo del dominio ciber y espacial, pero dirigidas por el dominio aéreo no desde el nivel operacional.

Tanta complejidad ha derivado en que se haya tardado años en la redacción de la actual definición de las MDO, que ha partido de una base proporcionada por el Centro de Excelencia de Mando y Control de la OTAN. En concreto de la primera definición que rezaba que las MDO son “el arte de establecer e incorporar estructuras organizativas existentes y procesos, empleados para confrontar retos y cumplir misiones para alcanzar los fines y objetivos en un complejo (y al mismo tiempo ambiguo) entorno operativo conformado en capas, que puede incluir, pero no exclusivamente, otros actores militares sino también organizaciones no gubernamentales y agencias gubernamentales”[11].

Aunque esta definición está orientada más hacia los expertos militares, en su lectura deducimos la extraordinaria complejidad de las MDO y la necesidad de disponer de arquitecturas que integren otros actores, especialmente los no militares.

La importancia de los dominios, de las dimensiones y de los entornos

El concepto de dominio es clave para entender las MDO, de hecho, en su acrónimo existe la propia palabra dominio. Es un término acordado por los países de la OTAN que lo definen como “una específica esfera de capacidades y actividades que pueden ser aplicadas en un campo de batalla” (NATO Term[12]). Realmente, para andar por casa, los dominios son los espacios físicos y no físicos, con características propias diferenciadas, que condicionan las aptitudes y procedimientos de los medios, fuerzas y capacidades que deben operar en ellos[13].

A nadie se le escapa que las capacidades y los procedimientos marítimos poco se parecen a los terrestres o a los del ciberespacio, así que los dominios forman unos grandes cestos donde se desarrolla la generación de capacidades adaptadas a su especificidad. Los dominios tienen sus mecenas, que se preocupan de arbolar todo el glosario de elementos necesarios para poder actuar en el dominio. Estamos hablando del Ejército de Tierra para el dominio terrestre, la Armada para marítimo y el Ejército del Aire para el aéreo. Ahora, como veremos, con la llegada de nuevos dominios, todo se complica sobremanera.

La OTAN reconoce cinco dominios operativos, a saber; terrestre, marítimo, aéreo, espacial y ciber. Las Fuerzas Armadas españolan añaden, y desde mi humilde punto de vista de forma acertada, un sexto domino de las operaciones, el dominio cognitivo. La OTAN, sin embargo, considera los asuntos cognitivos como una dimensión asociada a un entorno; el de la información.

Las acciones de los dominios transcurren en el nivel táctico de las operaciones. Tanto en la OTAN como en clave nacional, tenemos organizaciones que operan a nivel táctico, es decir con responsabilidades en los dominios, donde ejecutan las acciones militares. Esto no quiere decir que no se pueda ejecutar en un dominio acciones de los otros dominios, por ejemplo, cuando hablamos de cross-domain. En el dominio marítimo es evidente que transcurren actividades aéreas porque las armadas tienen aeronaves embarcadas. Además, en ese mismo dominio se necesita el espectro, por ejemplo, para detectar contactos enemigos en la mar. Espectro electromagnético que, lejos de un dominio, se cataloga en la OTAN como un entorno de las operaciones. Resumiendo, en el ámbito marítimo siempre se necesita coordinar los efectos del dominio aéreo y contar con el espectro electromagnético.

Por regla general, cuando se habla del multidominio, incluyendo las MDO, se refiere a la sincronización de las diferentes acciones que transcurren en el campo de batalla. Una sincronización que se debe producir en el tiempo y en el espacio para que produzca el efecto deseado. Las MDO son mucho más que esta concepción.

Hemos introducido una palabra nueva; el efecto. Esta es una de las claves de las MDO, los efectos que se producen derivado de las acciones militares que transcurren en el nivel táctico y en concreto en los dominios de las operaciones. El nivel donde se atiende a los efectos es el nivel operacional, es donde se dispone de mecanismos para calcular los efectos de cada una de las acciones y donde se integran priorizan y sincronizan las actividades militares para producir los efectos deseados. Pero cabe preguntarse, ¿dónde tienen impacto los efectos?, ¿en el campo de batalla?, ¿en los dominios?, ¿en los entornos?

La clave de las MDO son las dimensiones

Las dimensiones son los espacios donde impactan los efectos. Es sencillo de entender cuando se introducen las tres dimensiones de las operaciones; la dimensión física, la dimensión virtual y la dimensión cognitiva. Cualquier acción militar produce efectos, con mayor o menor intensidad, en esas tres dimensiones. Si somos capaces de determinar los efectos que producen nuestras acciones en las tres dimensiones y priorizarlas, sincronizarlas e integrarlas, en tiempo y en espacio, conseguiremos la supremacía en el uso del instrumento militar y conduciremos unas operaciones de carácter multidominio.

Pongamos un ejemplo, el misil más poderoso que tiene una fuerza naval, cuando lo lanzamos, es una acción militar extraordinariamente poderosa con una dosis muy importante de violencia y destrucción. Sin embargo, si lo lanzamos en el desierto, produce cero efectos en la dimensión cognitiva, cero en la virtual y prácticamente nada en la física. Sin embargo, si utilizamos una capacidad militar mil veces menor en términos de destrucción, por ejemplo, una bala de fusil, y la disparamos, por error, a una guardería y esa acción es captada por las cámaras de un reportero, el cálculo de efectos es diferente. En esta situación, el efecto que se produce en la dimensión física es muy reducido, es cero en la dimensión virtual y en la dimensión cognitiva es descomunal, tanto que puede resultar decisivo para la conducción de las operaciones. La clave en los conflictos actuales es ser capaz de determinar los efectos que producen tus acciones en las tres dimensiones.

La ilustración 1 representa el campo de batalla como una expresión de los efectos que se producen en las tres dimensiones. De los dominios, en el pie de la imagen, salen las acciones gobernadas por el nivel táctico. Estas acciones producen unos efectos concretos en las tres dimensiones, que en la ilustración se representan por colores. El tamaño de las burbujas representa la intensidad del efecto en las dimensiones. Este gráfico es la piedra filosofal del nivel operacional pues es el que mediante la integración, priorización y sincronización de las acciones consigue los efectos que logren alcanzar los objetivos de la campaña.

Es decir, el nivel operacional es el nexo de unión del nivel estratégico que determina los ends con el nivel táctico que usa los means disponibles gracias a la promulgación, por parte del nivel operacional, de las líneas de acción para conseguir esos efectos, los ways.

Nivel operacional, donde convergen los efectos de las acciones de todos los dominios, es por ello que las MDO se conducen siempre desde el nivel operacional. Para mejor comprensión de los niveles de operaciones la publicación madre doctrinal de los Estados Unidos ofrece la ilustración 2[14].

Hasta ahora, debo reconocer que es un asunto complicado, pero los conflictos actuales son incluso más enrevesados y con ello las MDO, especialmente cuando incluyen el término a la velocidad pertinente. Lamentablemente, soy capaz de traducir correctamente la expresión original que es at speed of relevance. Esta velocidad de adaptación es una de las características más importantes de las MDO, que deben responder a la velocidad vertiginosa con la que cambia el campo de batalla.

Introduzco este apartado porque las acciones que se deben tomar para conseguir transformar el campo de batalla a la misma velocidad del adversario es un reto enorme. Vayamos a la realidad y al caso de Ucrania. El campo de batalla de Ucrania reflejaba, al principio de la invasión, un impacto en la dimensión física muy importante. Una de las capacidades que contribuía a ese impacto era el uso de drones inalámbricos por parte de ambos contendientes. Además, este uso masivo de drones, hacía disminuir la moral del combatiente, es decir producía un efecto en la dimensión cognitiva. Ante la eficacia de los perturbadores de Ucrania, el impacto en la dimensión física se redujo considerablemente. Sin embargo, la capacidad industrial de la Federación rusa consiguió en relativamente poco tiempo, modificar los drones y transformarlos en drones con cable. Es decir, modificó sustancialmente la morfología del campo de batalla y la burbuja que representa el efecto físico ante el uso de drones, aumentó significativamente

La producción industrial, de la mano de la innovación, de Ucrania debe dar respuesta a esa sustancial modificación del campo de batalla porque de lo contrario los drones filoguiados rusos conseguirán superioridad en los dominios de las operaciones, especialmente en el dominio terrestre. Si queremos que las MDO sean efectivas, modificaciones del campo de batalla deben tener su respuesta en la construcción de las nuevas capacidades para confrontarlas, normalmente de la mano de innovación. Es este motivo el que lleva a la OTAN a asignar una importancia capital a la innovación en la conformación de las MDO.

Profundizando en el campo de batalla y sus nuevos componentes

La ilustración 1 representa de un modo gráfico muy claro el campo de batalla, desde la perspectiva del comandante operacional, que es quién debe conducir la operación por medio de la gestión de los efectos. Ese campo de batalla tiene multitud de variables que influyen decisivamente no solo en su modelado, también en su evolución. No solo es cuestión del aporte de unas capacidades militares a un determinado dominio, afectan otros aspectos como la cultura estratégica de los contendientes, su agilidad industrial, la disposición de su población en la aceptación de bajas, la resiliencia ciberespacial y muchos otros factores.

Tal y como indicamos con anterioridad, dos nuevos amigos se han incorporado como dominios, el ciberespacial y el espacial. Ambos tienen una característica común; las capacidades que existen, en su gran mayoría, residen en el mundo civil. Es por lo tanto necesario tener elementos de coordinación con ellos, especialmente en sociedades democráticas que al ser abiertas ofrecen más vulnerabilidades[15]. Los gobiernos autocráticos ya se encargan de promulgar normas y leyes para exigir la contribución de estas entidades a los objetivos del Estado y para mitigar las vulnerabilidades de toda naturaleza por decreto.

Pero existen otros dos compañeros de las MDO, uno se configura como dimensión cognitiva que tiene en el entorno de la información su campo de cultivo y el otro es el espectro electromagnético, pieza capital para la conducción de cualquier operación militar y que su gestión reside también en la sociedad civil.

Estas áreas conforman cuatro superficies de confrontación no tradicionales que requieren marcos de actuación diferentes en el uso del instrumento militar. Los cuatro requieren unidad de esfuerzo entre los elementos de defensa, los de seguridad y la componente civil. Este reto demanda una base compartida de conocimiento del campo de batalla y unas directrices de nivel político que puedan tener su efecto en cada uno de los elementos. De esta forma, mediante la coordinación, se habilitarán efectos convergentes, tal y como refleja el concepto de las MDO.

Una de las claves; la orquestación de las acciones militares

Las MDO son el mejor mecanismo de respuesta para la conducción de las operaciones militares adaptadas al contexto estratégico actual y al previsible, por eso han evolucionado de forma sustancial. Uno de sus retos es la orquestación de las actividades militares.

Las operaciones de la OTAN, en el marco de las MDO, inicialmente se definían muy centradas en la consecución de los efectos en los dominios tradicionales con capacidades puramente militares. Se privilegiaba la búsqueda de sinergias con las capacidades militares que lograra ser más contundentes en el uso del instrumento militar, sobre la base de la doctrina de Clausewitz de golpear con todos los esfuerzos centrados en un mismo punto.

Esta forma de proceder se alinea muy bien cuando pones el esfuerzo en la disuasión, de tal forma que mostrando nuestra eficacia en la ejecución de las MDO tradicionales, se garantizaba el efecto disuasorio. Sin embargo, ahora la OTAN tiene que poner el foco en la defensa, es decir, en defender principalmente el territorio de los países europeos ante una potencial agresión o ataque armado. En estos escenarios, la complejidad se torna exponencial puesto que usar el instrumento militar conjunto y seguramente combinado, en una nación europea, son palabras mayores.

Se abren nuevos interrogantes puesto que no todas las fuerzas de las naciones son transferidas a la OTAN, incluso para operaciones dirigidas a la protección de su propio territorio. De esta forma, existen en el campo de batalla otras fuerzas militares, las de la propia nación, que pueden producir efectos que hay que considerar para mejorar las sinergias y eficiencia en el uso de las capacidades militares. Los mecanismos de entendimiento son complejos porque son diferentes para cada país y dentro de cada país son realmente procelosos. Una de las claves es proporcionar una dirección única y una ejecución muy descentralizada y la aplicación de mando orientado a la misión entre las dos fuerzas militares desplegadas, las de la nación y las de la OTAN.

Estas actividades de integración priorización y sincronización de las acciones militares elevan la complejidad de las MDO puesto que el corpus normativo y de procedimientos militares está basado en el uso del instrumento militar sobre la base de la transferencia de fuerzas, no tanto sobre la base de un entendimiento entre naciones soberanas y la OTAN, todo ello ejecutado en los tres niveles de las operaciones. Es necesario considerar que el marco de actuación de cada una de las naciones es diferente porque los procedimientos de cooperación con las Fuerzas Armadas, de cada uno de los países, es específico de los países por lo que estos marcos deben ser genuinos lo que sin duda incrementa sustancialmente la complejidad en la conducción de las operaciones.

Rizando el rizo, la sincronización con las actividades no militares

Este es el tercer elemento y desde mi perspectiva, el más complejo de materializar, pues atiende a la armonización de acciones de todos los actores que están presentes en el conflicto, especialmente aquellos asociados al sector civil. Un sector que abarca no solo los elementos denominados instrumentos de poder de un Estado, como puede ser el económico o el diplomático, sino también las grandes corporaciones civiles que pueden jugar un papel esencial en el conflicto, por ejemplo, Google o Starlink, grandes emporios que son vitales en el desarrollo del conflicto de Ucrania.

Este concepto no es nuevo y ya ha sido adoptado por la mayoría de los países europeos. Guarda relación con el concepto extendido de seguridad que en nuestra estrategia de seguridad se divide en seguridad pública, acción exterior y  defensa. En el marco más concreto de defensa tiene su plasmación en la actual Directiva de Defensa Nacional, cuando indica que “ya no existen problemas exclusivos de la Defensa, pero la Defensa forma parte de la solución cualquier problema de seguridad”.

En clave internacional y en los marcos de las organizaciones internacionales este término es entendido como Integración Multi-Dominio (MDI por sus siglas en inglés Multi Domain Integration) integración multidominio que hace referencia a la necesaria y cada vez más estrecha coordinación con los aliados (enfoque de Francia) o con los otros instrumentos de poder del Estado (enfoque de Reino Unido).

La cuestión es que desde la perspectiva de la Alianza venimos de una concepción de la conducción de las operaciones sobre la base de una autoridad única sobre la que se cedían capacidades militares y sobre una estructura de mando y control muy clara se ejecutaban las acciones militares gracias al arte operacional. Así hemos avanzado y operado durante muchos años. Aspectos como los dominios nos ayudaban a conformar una estructura de competencias que facilitaba la conducción de las operaciones.

Este modelo ha cambiado sustancialmente, porque ahora existen muchos más dominios que influyen en el conflicto. La perspectiva de la Unión Europea es que existen 13 dominios que hay que considerar cuando queremos hablar de acciones que van a producir determinadas efectos. Es decir que la coerción del poder económico puede ser suficiente para terminar un conflicto, no es necesario aplicar la disuasión solo con el elemento militar pues la caja de instrumentos que tiene un Estado o una Organización Internacional como la UE es mucho más amplia. De hecho, el primer elemento disuasorio contra Putin al principio de la guerra fueron las sanciones que la UE amenazaba con imponer.

La ilustración número 3 representa la forma en la que la Unión Europea desglosa los dominios en los conflictos Híbridos[16]. Son un total de 13 diferentes áreas que tienen su influencia en el campo de batalla que por supuesto no solo es de naturaleza militar.

La Ilustración 3 refleja esa variedad de dominios que hay que considerar también en el campo de batalla, en lo que hemos denominado entorno operativo porque puede condicionar la conducción de las operaciones. Cuando la Federación rusa decidió invadir Crimea con los hombrecitos verdes, fue la dimensión legal la que impidió el uso del instrumento militar para repeler la agresión que claramente estaba ejecutando la Federación Rusa. Al no portar emblemas identificativos de las Fuerzas Armadas rusas la dimensión legal determinó que no procedía el uso del instrumento militar occidental en ayuda de un país que claramente estaba siendo invadido. Así aparecen conceptos como Lawfare o Political warfare que deben ser considerados cuando queremos producir efectos de toda naturaleza para conseguir los objetivos de la campaña.

Pero la complicación no se queda ahí, quizás una de las áreas más importantes son los means que tenemos en los dominios espaciales y ciberespacial. Una de sus características es que muchas de las capacidades más destacadas residen en la Sociedad Civil. Ucrania no hubiera podido aguantar el primer envite de la Federación rusa si no hubiera contado con la protección en el ciberespacio proporcionada por las compañías civiles como Google o Microsoft. Tampoco pudiera haber resistido si no hubiera podido utilizar la capacidad civil de Starlink, en manos de Elon Musk.

La gestión de la coordinación y la cooperación la clave de las MDO

Esta situación nos obliga a diseñar un modelo extraordinariamente complejo de gobernanza en la coordinación y la cooperación de las acciones para conseguir los efectos que desean las naciones y que deben acordar en el Consejo del Atlántico Norte. Podemos agrupar esa coordinación en tres áreas

  • La primera es la tradicional, es decir las capacidades, mayoritariamente militares, cedidas a los mandos de la OTAN.
  • La segunda es la coordinación multinivel con las capacidades militares de las naciones sobre marcos acordados de cooperación. Cuestión complicada porque estamos hablando de competencias de seguridad y defensa entre una organización internacional como la OTAN y un país soberano que tiene fuerzas militares y paramilitares en su territorio.
  • La tercera es la coordinación con los actores civiles tanto públicos o privados sobre los que no existe marco regulatorio armonizado[17] en lo que se refiere a su contribución en materia de defensa de su propio territorio. Y todo ello considerando que tienen territorio, porque la mayoría de las grandes corporaciones son, simplemente, apátridas.

Es decir que “cuando pensamos acerca de la expansión de nuestro mando y control militar, tenemos que recordar que es una actividad centrada en el ser humano, y exige una franca colaboración entre los actores de otros instrumentos de poder para alcanzar los objetivos marcados por nuestros ciudadanos”[18].

Esta nueva arquitectura demande determinados ejes de transformación que proporcionen agilidad. Es necesario nombrar al menos dos de ellos, por una parte la innovación y por otra es la digitalización[19]

Conclusiones

Las Operaciones Multidominio son la respuesta de occidente a las mutaciones del escenario estratégico en el caso de que se necesite el uso del instrumento militar. En especial, la evolución es debida a la necesidad de adaptarlas a un escenario con activación del Artículo 5 en el marco de la Alianza que requeriría conducir operaciones militares en territorio europeo.

Sin embargo, también deben dar respuesta a otros escenarios como las estrategias híbridas que pueden conseguir los objetivos estratégicos de los estados revisionistas, esto es; horadar la cohesión política de los países de la OTAN que resulte en una degradación del orden internacional especialmente en la parte de seguridad y defensa.

La emergencia de nuevos espacios de confrontación como el ciberespacio, el espacio, el entorno electromagnético o el entorno de la información con su dimensión cognitiva asociada, nos obliga a crear varios marcos específicos para el uso del instrumento militar que además estén acordados con otros actores, especialmente la sociedad civil, tanto la pública como la privada.

En este empeño, se antoja necesario disponer de una unicidad de dirección que gobierne ambos espacios, el público y el privado y disponer de herramientas que nos proporcionen un conocimiento compartido que induzca procesos convergentes de toma de decisiones. En el caso de logarlo se producirán dos efectos, por una parte, un incremento de sinergias y por otra, una acción coherente pues las acciones de cada uno de los elementos tienen una dirección alineada con los objetivos de carácter superior. Lo que siempre se ha denominado dirección centralizada y ejecución descentralizada.

En este empeño, no solo es necesario crear nuevos marcos de entendimiento y de cooperación, también debemos disponer agilidad en la comprensión del campo de batalla que exige altos niveles de digitalización. Pero también tener la capacidad de seguir el ritmo con el que se desplaza el campo de batalla para poder dar la respuesta adecuada a la agilidad estratégica del adversario, que cuenta con menos reparos en la utilización de todos los instrumentos de poder del estado y de la sociedad civil.

Vuelta a lo de casi siempre, juntos somos más fuertes pero unidos somos simplemente invencibles, optemos por ampliar esa esfera de trabajo común que permita una eficaz disuasión y defensa de nuestros modelos de sociedad que son, sin lugar a dudas, los correctos.


[1] John L. Romjue, From Active Defense to Airland Battle: The Development of Army Doctrine, 1973-1982, US Army Training and Doctrine Command, TRADOC Historical Monograph Series, June 1984, https://www.tradoc.army.mil/wp-content/uploads/2020/10/From-Active-Defense-to-AirLand-Battle.pdf.

[2] A veces se confunde cuando se habla de multidominio con operaciones multidominio. La diferencia es clara porque el primer término corresponde al termino que hace referencia a varios dominios mientras que el segundo corresponde a las operaciones que tenemos que realizar en todos los dominios.

[3] Tanto es así que aparecen en el Concepto Estratégico de la OTAN de 2022 cuando indica que NATO 2022 Strategic Concept highlighted that the alliance will “deter and defend for-ward with robust in-place, multi-domain.               

[4] Ongoing Military Transformation, Leading to NATO 2030—Multi-domain Operations, Deterrence and Defence, Improved Understanding,” NATO ACT, March 22, 2023, https://www.act.nato.int/article/ongoing-military-transformation-leading-to-nato-2030-multi-domain-operations-deterrence-and-defence-improved understanding/

[5] Kramer, F. D., Dailey, A. M., & Brodfuehrer, J. A. (2024). NATO multidomain operations: Near- and medium-term priority initiatives. Atlantic Council, Scowcroft Center for Strategy and Security.

[6] Para profundizar, leer el artículo de ACT https://www.act.nato.int/activities/multi-domain-operations/

[7] Para 4.32. AJP-1 Ed F Allied Joint Doctrine.

[8] La definición esta incluida en el MCM-0019-2022, 7 April 2022, The Alliance Warfare Development Agenda.

[9] Para 1.2. del AJP-1 Ed f Allied Joint Doctrina. La publicación se encuentra disponible en https://www.coemed.org/files/stanags/01_AJP/AJP-01_EDF_V1_E_(1)_2437.pdf.

[10] https://www.japcc.org/flyers/all-domain-operations-in-a-combined-environment/

[11] Granillo, A. (. (2021, September 8). Multi-Domain Command and Control, providing a “working description” of the term Multi-Domain C2. Disponible en https://c2coe.org/study-provide-a-working-description-of-the-term-multi-domain-c2-mdc2/

[12] NATOTerm es el glosario de términos acordados por las naciones, es un marco muy importante que estimula la interoperabilidad sobre la base de acordar términos que nos permitan una base común de entendimiento. La NATOTerm está disponible en https://nso.nato.int/natoterm/Web.mvc

[13] Esta era la definición, ya no en vigor, de los ámbitos, que estaba reflejada en la publicación derogada ya, PDC 01 (A) Doctrina para el empleo de las FAS, que todavía se puede encontrar disponible en este enlace https://emad.defensa.gob.es/Galerias/CCDC/files/PDC-01_A_Doctrina_empleo_FAS.pdf.  

[14] Joint Chiefs of Staff. (2021). Joint publication 1: Doctrine for the Armed Forces of the United States. U.S. Department of Defense. https://www.jcs.mil/Doctrine/Joint-Doctrine-Pubs/1-0/

[15] K. R. Popper, The Open Society and Its Enemies (Routledge, [1945] 2001); H. Romerstein,“Disinformation as a KGB Weapon in the Cold War,” Journal of Intelligence History 1, no.1 (2012): 54–67; T. Rid, Active Measures: The Secret History of Disinformation and PoliticalWarfare (Farrar, Straus and Giroux, 2020)

[16] Cullen, P., Juola, C., Karagiannis, G., Kivisoo, K., Normark, M., Rácz, A., Schmid, J. and Schroefl, J., The landscape of Hybrid Threats: A Conceptual Model (Public Version), Giannopoulos, G., Smith, H. and Theocharidou, M. editor(s), EUR 30585 EN, Publications Office of the European Union, Luxembourg, 2021, ISBN 978-92-76-29819-9, doi:10.2760/44985, JRC123305.

[17] Es una de las conclusiones del experimento de multidominio encaminado a mejorar la comprensión del término multidominio. https://c2coe.org/multi-domain-multinational-understanding-mcdc

[18] https://c2coe.org/wp-content/uploads/Library%20Documents/Articles/20220624%20NATO%20C2COE%20-%20MDO%20C2%20Affect%20MDO.pdf

[19] Como se apunta en este artículo Finalmente conducer operaciones multidominio requiere un nivel de digitalización muy alto. Andrea Gilli, Mauro Gilli & Gorana Grgić (2025) NATO, multi-domain operations and the future of the Atlantic Alliance, Comparative Strategy, 44:1, 73-91, DOI: 10.1080/01495933.2024.2445491.


Editado por: Global Strategy. Lugar de edición: Granada (España). ISSN 2695-8937

Ignacio Nieto

Capitán de Navío en la Armada española. Trimagister en estudios estratégicos de seguridad y defensa. Jefe del Integrated Advisory Team Joint Force Command Brunssum

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