Peligro de podemización en Más Madrid
Más Madrid ha presumido siempre de ser un partido cohesionado, en el que las guerras fratricidas de Podemos no tenían cabida. Han logrado transmitir la imagen de una formación civilizada en la que las discusiones internas se resolvían dentro y nunca salían a la luz. Incluso cuando estalló el escándalo Errejón, el partido se presentó firme y unido, extirpando el problema con precisión quirúrgica. Fue entonces cuando muchos se enteraron de que las relaciones estaban rotas con el fundador. Pero esta formación, en la que todos parecían felices y contentos, está viviendo su primer cisma delante de los focos, ante unos votantes desconcertados y una derecha que se frota las manos.