Extrañas donaciones
El durísimo tiempo del coronavirus resultó benéfico para un PSOE que vio cómo se triplicaban las donaciones que caían en su bolsa particular
El peor año reciente –y quizá también del pasado– para todos nosotros fue un año abundante en la contabilidad del Partido Socialista. El durísimo tiempo del coronavirus, cuando nos estábamos jugando la misma vida, resultó benéfico para un PSOE que vio cómo se triplicaban las donaciones que caían en su bolsa particular. Bendito misterio: en aquella España cerrada –con empresas inactivas, autónomos en quiebra, muertos sin velatorios y ciudadanos enclaustrados y atónitos– al parecer afrontamos nuestro pánico y empobrecimiento acudiendo en auxilio financiero del partido gobernante, que es lo que más nos pudo aliviar entonces. Conviene resolver si aquella generosidad fue colectiva o fruto de un acto individual, porque Víctor de Aldama se acaba de atribuir la entrega de casi dos millones de euros al PSOE, a modo de recaudación ilegal entre beneficiarias de contratos públicos. El testimonio sin más no prueba nada ni se convierte en acusación formal, pero la investigación de unas sospechas tan graves resulta obligada. Porque antes supimos de entregas de dinero en sobres, mordidas a cuentas de contratos de mascarillas, enchufes y dedazos, espionaje, grabaciones y otras irregularidades que orbitan sobre Ábalos, Cerdán, Koldo, Leire… Ferraz calla, pero sus números están dando voces.
Comentar noticia
Esta noticia aún no tiene comentarios. Sé el primero en participar en la conversación.
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya tienes una suscripción? Inicia sesión
Aún no hay comentarios
Normas de uso