Entre las 00:44 h. y las 01:25 h. (hora española) del martes, los cuatro astronautas de la operación Artemis II vieron con sus propios ojos la cara oculta de la Luna. Observaron zonas que nunca antes había visto otro humano, aunque en realidad hace medio siglo que 24 personas (ahora son 28) ya vieron un paisaje similar. Los nuevos visitantes también sacaron fotografías y filmaron en alta resolución, y generaron contenido para las redes sociales de la NASA, pero esa información tampoco es científicamente relevante porque la superficie y la orografía de esa cara B se conocen prácticamente al 100%. En realidad, los hallazgos realmente importantes de la misión fueron precisamente los que no se vieron: cómo se comportaron los astronautas durante los 41 minutos que duró la soledad absoluta.