- Joined
- Apr 1, 2017
¡GRACIAS! Llevaba años esperando algún tipo de confirmación de esa versión, años.P/D: Oh, y el contrato que firmo a la hora de publicar Luna de Pluton estipulaba que Droncho y la editora se comprometian a un cierto numero de libros desde el primer momento. Si Planeta optaba por no publicar todos los libros que figuraban en el contrato, tenian que pagarle a David una suma considerable. Asi que si hubo libros despues de Luna de Pluton, ya saben el motivo.
Esto es lo que llegó a mis oídos de parte de una fuente cercana al mundo editorial: cuando empezó a correr la voz de que Germán Garmendia iba a publicar un libro respaldado por su carrera de YouTube, fue David quien acudió como desesperado a las editoriales (Y NO AL REVÉS, como él siempre cuenta). Lo que ofreció fueron al menos diez manuscritos 100% de su autoría "listos" para publicarse y un canal de YouTube con millones de seguidores fieles. Imagino que para un boomer de esos que subestiman o no son capaces de entender internet, eso hacía suponer cierta seguridad de éxito. Y no hay que subestimar la cantidad de obras que David ya tenía "terminadas". En numerosas ocasiones, las editoriales no sólo deben lidiar con los riesgos que supone apostar por un talento nuevo, sino que, dado el caso de que la apuesta haya salido bien, deben enfrentarse entonces a la posibilidad de que la gallina de los huevos de oro que hallaron no sea capaz de poner más huevos. Pero aquí estaba este venezolano ignoto, presentándose recién duchado, con un ramo de flores en una mano y un manojo de manuscritos en la otra. Demasiado tentador. Es decir, pónganse en los zapatos de los ejecutivos. ¿Y si estábamos a las puertas de un nuevo boom de literatura latinoamericana? ¿Y si por fin la época de vacas flacas de la industria editorial se estaba acabando? ¿Y si este sujeto extraño era el nuevo Gabriel García Márquez?
Luego vinieron las negociaciones. Parece que fue tal y como dijo @Trollencio: cordialidad tensa. David usó al máximo las fichas que tenía a su favor (sus seguidores de internet y la cantidad de obras que podía ofrecer de entrada). Desafió convenciones establecidas hace ya mucho en la industria anteponiendo el argumento de que "los tiempos han cambiado" y que él tiene autoridad porque está en internet desde sus orígenes (¿pueden creer que el muy hijo de puta básicamente dijo "tengan en cuenta mi opinión, soy un final boss de internet" en una negociación seria?). Y aquí va lo que tanto quería confirmar: teniendo bien presente la posibilidad de que esto fuera apenas una moda pasajera, el veneco logró que su contrato con Planeta estipulara que la editorial se comprometía a publicar un cierto número de sus manuscritos. Esto lo creo sin problemas porque va muy en sintonía con el espíritu de parásito ventajista y avaricioso que David usa siempre como brújula. "¿Así que el mundo no aprecia mi talento? ¿Así que estos asnos ignorantes se niegan a reconocerme como Cervantes reencarnado? Pues bien, al menos me voy a llevar una buena tajada. ¡Indemnización por la ofensa, coño!" Y explica muy bien por qué la editorial le cumplió sus caprichos y le dio tantas oportunidades a pesar de que las ventas eran cada vez más modestas. También explica todos los cambios que fueron dándose, como las portadas. Planeta quería esquivar el peor escenario: tener que pagar una indemnización por incumplimiento de contrato. Pero tampoco podía cometer suicidio financiero.
Pensé que esa clase de tratos se daban solo en regiones angloparlantes y en España, no sabía que también se podían dar en LATAM, por eso yo especulaba que el editor se portaba buena onda con Dross y le tuvo paciencia cinco libros más porque al final del día, no habrá sido un mega éxito de ventas, pero ni yo puedo negar que tuvo buenas ventas para un escritor novel.
Contratos con adelantos jugosos en los que el autor/la autora se compromete a entregar cierto número de manuscritos en un período de tiempo determinado están reservados para figuras como J.K. Rowling o George Martin. O sea, inversiones seguras. Las editoriales están dispuestas a pagar millonadas porque lo más probable es que terminen recuperando la inversión y encima obtengan ganancias más que interesantes. Y en caso de que el proceso de escritura se haga muy cuesta arriba, siempre puede acudirse a un escritor fantasma (se rumorea que los libros de Stephen King de 2000 en adelante están escritos total o parcialmente por plumas anónimas, y que sólo los libros de la Torre Oscura son 100% de su autoría; pero no vamos a salirnos de tema). Por lo general, las editoriales de esta parte del mundo acostumbran a dar un paso a la vez. Tratan cada libro como un caso aparte. Esto es así porque, además de simplificar el rollo de las regalías, en el mundo de habla hispana el negocio editorial es tan riesgoso que da repelús. Casi nadie lee, los libros están carísimos y el público en general los toma cada vez más como un lujo. ¿Qué temáticas son rentables por aquí? Historia, política, basura de autoayuda e historias de Wattpad. Todo lo demás es prácticamente un fracaso asegurado, todo lo demás es un salto al vacío (por eso abundan hoy las microtiradas, los libros personalizados y un largo etcétera, pero, de nuevo, no quiero salirme de tema).
De todas formas, no nos engañemos: David jamás fue el éxito de ventas que se esperaba y que él decía y dice que fue. Sus ganancias fueron magras. Punto. Nunca consiguió que sus seguidores de internet abrieran sus billeteras y compraran sus puñeteros libritos.
Lo siento, David. No siempre se puede ganar.