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Misión de prueba a la Luna

Los tres españoles que han vivido la misión Artemisa 1 desde el Mission Control de Houston: "La alegría es impresionante"

Tras pasar un mes prácticamente confinados en la NASA, los ingenieros Carlos García Galán, Eduardo García Llama y Arturo Fernández aseguran que "se han cumplido los objetivos con creces" y cuentan cómo han vivido esta misión a la Luna: "Ha sido muy absorbente. ..No sabíamos ni en qué día estábamos"

Carlos García Galán (i), Eduardo García Llama (c) y Arturo Fernández, en Houston.
Carlos García Galán (i), Eduardo García Llama (c) y Arturo Fernández, en Houston.C.G.G
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Los ingenieros de la NASA Eduardo García Llama (Valencia, 1971) y Carlos García Galán (Málaga, 1974) no recuerdan el último día que libraron. Arturo Fernández (Oviedo, 1972), de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha descansado dos días desde que hace un mes aterrizó en Houston para trabajar en Artemisa 1 , la misión de prueba de 26 días que ha dado luz verde al regreso de astronautas a la Luna, y que concluyó exitosamente el domingo con el emocionante amerizaje en el Pacífico de la cápsula Orión, en la que viajarán humanos a partir de 2024.

Estos tres ingenieros españoles han estado literalmente con la cabeza en la Luna durante las últimas semanas, probablemente sin salir del Centro de Control de Houston, el famoso Mission Control del Centro Espacial Johnson de la NASA desde el horas que han monitorizado 24 al día la misión que ha orbitado la Luna para probar por primera vez todos los sistemas del supercohete Space Launch System (SLS) y de la nave Orión , que iba sin tripulación y que es mitad estadounidense y mitad europea. "Ha sido muy absorbente, muy intenso y muy duro. No sabíamos ni en qué día de la semana ni del mes estábamos. Nos guiábamos por el día de vuelo de la misión", reconoce Eduardo García Llama, que pasó la noche de Acción de Gracias de guardia.

Los tres atienden a EL MUNDO en las horas siguientes al histórico amerizaje, contentos y muy emocionados por lo bien que ha salido la misión aunque ahora toca el análisis post vuelo, que supondrá otros tres meses de trabajo intenso analizando todos los datos recogidos durante el viaje.

"Cuando la nave amerizó tuve como un flash back de todos estos años, de todas las pruebas y de todas las decisiones que hemos tomado. Te das cuenta de lo histórico que es esto. Es el primer paso porque acabamos de empezar, pero es que hemos probado muchas cosas que no habíamos probado nunca, ver que todo ha ido bien y estar después con el director de la NASA [Bill Nelson] ha sido muy emocionante ", cuenta por teléfono Carlos García Galán, responsable de integración del Módulo de Servicio Europeo de Orión, minutos después del fin de Artemisa 1, que ha sido, sin exagerar, el eje de su vida en los últimos meses. Tras estar en Florida durante la preparación y el despegue de la misión, estuvo sólo un día en su casa de Cleveland, y después se marchó a Houston.

Ha sido muy absorbente...No sabíamos ni en qué día de la semana ni del mes estábamos. Nos guiábamos por el día de vuelo de la misión

Eduardo García Llama, ingeniero de la NASA

Su compañero Eduardo García Llama, responsable de guiado y control de la nave Orión, pasó esas horas críticas del domingo en la sala de visionado del Centro de Control de Houston junto a los responsables de la agencia espacial, siguiendo la fase final. "Me siento un privilegiado. Piensas, '¿qué posibilidades tiene un chico de Alcobendas de ser parte de la historia de la exploración espacial?'", reflexiona este ingeniero apasionado de la historia que nació en Valencia pero se considera madrileño.

¿Cómo se vieron los 20 minutos finales? "Tienes varios sentimientos, por un lado estás muy emocionado, pero en la fase del descenso, desde mi posición ya no hay nada que puedas hacer, así que piensas mucho en la gente del equipo que tiene en ese momento toda la responsabilidad. Porque aunque todo haya ido muy bien durante los 25 días, si la reentrada en la atmósfera no hubiera tenido éxito, la misión hubiera fracasado, pues el objetivo principal era recuperar la nave", asegura García Llama.

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"Los últimos minutos son de mucha tensión porque es una fase supercrítica. Durante el descenso de la nave hay momentos en los que se te ponen los pelos de punta, se han hecho cosas que no se han hecho jamás en la historia , notas la tensión de los compañeros y después de un mes, la sensación de alegría es impresionante ", cuenta por teléfono Arturo Fernández, a punto de marcharse al aeropuerto para regresar a Países Bajos, donde trabaja en ESTEC, uno de los principales centros de la ESA.

Miembros de la Marina de EEUU durante el rescate de la cápsula 'Orión' de la NASA el domingo, tras el amerizaje en el Pacífico.
Miembros de la Marina de EEUU durante el rescate de la cápsula 'Orión' de la NASA el domingo, tras el amerizaje en el Pacífico.EFE/EPA

"Nos hemos reído porque al cabo de tantos días tienes un poco la sensación de Gran Hermano . Llevamos un mes metidos aquí, en la Sala de Control de Houston solemos estar, según el momento, entre 30 y 40 personas, así que se forma equipo y haces mucha relación", dice este ingeniero, que lleva 15 años trabajando en la Agencia Espacial Europea, de los que ha dedicado 10 a Orión, en concreto al desarrollo del Módulo de Servicio Europeo, uno de los principales componentes de la nave. Un equipo de 12 personas de la ESA (la mitad de Airbus, principal contratista) han estado en Houston durante toda la misión Artemisa 1 haciendo turnos de 5 personas en cada turno, en coordinación con el centro de control de la ESA en Holanda.

Al cabo de tantos días tienes un poco la sensación de Gran Hermano...Solemos estar entre 30 y 40 personas, así que se forma equipo y haces mucha relación

Arturo Fernández, ingeniero de la ESA

Como explica Fernández, jefe de la sección de electrónica de potencia de la ESA, " el Módulo de Servicio Europeo suministra energía a toda la nave , lleva los paneles solares y todo el sistema de propulsión, que es el encargado de acelerar el vehículo para poder entrar en las órbitas adecuadas, y tiene también otros elementos para orientar la nave. en toda la nave, y del sistema que suministra aire al módulo de mando, que es donde irán los astronautas. Llevamos también los tanques de agua para abastecer a los astronautas", detalla.

Antes de la reentrada a la atmósfera, el Módulo Europeo se desprendió el domingo de la cápsula Orión: "Como no lleva escudo térmico prácticamente se desintegró durante la reentrada, y si quedó algún resto, cayó de forma controlada al mar pues se programa así para que no cause problemas", dice Arturo Fernández.

Eduardo García Llama y Carlos García Galán
Eduardo García Llama y Carlos García GalánC.G.G.

Los tres ingenieros españoles hacen un balance muy positivo. "El amerizaje se produjo a una distancia de una milla del punto fijado, normalmente se consigue a 5 o 10 millas de distancia, pero lo más importante es que la separación del módulo europeo y la cápsula se hizo correctamente, y los 11 paracaídas se desplegaron en una secuencia perfecta durante la reentrada" , dice Carlos García Galán. "Todavía tenemos que mirar muchos datos pero podemos afirmar que hemos conseguido todos los objetivos con creces y hemos añadido 20 pruebas más de la nave a las 16 que habíamos previsto porque respondía muy bien".

Respecto a los fallos detectados durante estos 26 días, Carlos García asegura que no ha habido ningún fallo crítico : "Hemos descubierto cosas que no esperábamos, pero nada que no pude solucionarse para la siguiente misión. Por ejemplo, pensamos al principio que había un fallo en la rastreador de estrellas ( star tracker) que se usa para orientar la nave e incluso que tal vez habría durante que cortar la misión, pero luego nos dimos cuenta de que no era un fallo, sino que se deslumbraba tres veces al día un segundo cuando encendíamos los motores de ajuste. Sólo necesita tomar una foto de las estrellas un par de veces al día así que no supone ningún problema que no pueda hacerlo tres segundos al día".

Eduardo García Llama menciona "algunas anomalías leves en el sistema eléctrico de la nave que van a investigar", y que no han impedido el buen funcionamiento de la nave: "Se analizarán y se harán simulaciones con las mismas condiciones de vuelo pero no podemos decir que el sistema eléctrico ha fallado".

Del 1 al 10, a la misión Artemisa 1 le pongo un 12

Carlos García Galán, ingeniero de la NASA

Lo que no esperaban, admitió Carlos García Galán, era que la gran potencia del cohete SLS iba a dañar parte de la rampa de lanzamiento, pues durante el despegue desde la plataforma 39B dejó inutilizados los ascensores. Eduardo García Llama asegura que esos daños en la torre de lanzamiento no supondrán ningún problema para la siguiente misión. "El lanzamiento del SLS fue realmente impresionante. Una cosa que nos sorprendió fue la velocidad con la que salió, como una flecha, y eso se debe a los cohetes de combustible sólido que tiene a los lados. Aquí la gente estaba acostumbrada a los despegues del Saturno V, que es el comparable al SLS, y que subía con más lentitud", dice el ingeniero que destaca también el éxito de la nueva técnica de reentrada que han ensayado.

Carlos García Galán celebra el amerizaje con Howard Hu, jefe del programa Orión (centro) y  Philippe Deloo, responsable de la ESA
Carlos García Galán celebra el amerizaje con Howard Hu, jefe del programa Orión (centro) y Philippe Deloo, responsable de la ESA

Durante la misión ha habido problemas con las antenas terrestres de la Red del Espacio Profundo de la NASA (la Deep Space Network, que tiene estaciones en Australia, EEUU y España). El 23 de noviembre, se perdió el contacto con la nave Orión durante 47 minutos debido a un error humano, no de la nave, según Carlos García. "Otro día, hubo problemas con el sistema de la estación de Goldstone (EEUU) y no tuvimos comunicación durante unas cuatro horas y media. Lo supimos antes de perder la comunicación porque nos avisaron con cuatro horas de antelación, pero no estaba planeado", reconoce el ingeniero.

Respecto a cómo ha respondido el Módulo de Servicio Europeo, Arturo Fernández asegura que "en general ha ido todo muy bien. Es una misión de prueba y cuando montas un aparato tan fácil siempre descubres cosillas que no responde como esperabas. En nuestro caso, hubo "unos interruptores en el sistema de potencia que saltaron inesperadamente en algunos momentos. Volvíamos a comandarlos para que se conectaran y no supusieron un problema pero algo que no esperábamos", señala.

Eduardo García Llama, en el Edificio de Ensamblaje de Vehículos del Centro Kennedy, en Florida
Eduardo García Llama, en el Edificio de Ensamblaje de Vehículos del Centro Kennedy, en Florida

Les preguntamos qué nota estarían, del 1 al 10, a la misión Artemisa 1"¿Del 1 al 10? Yo le pongo un 12", dice rotundo Carlos García Galán. "Ha salido todo perfecto, como lo habíamos planeado, y además hemos podido caracterizar la nave mucho más de lo que nunca me hubiera imaginado . Cada día pensábamos, ¿qué más podemos investigar?". Arturo Fernández le pone "entre un 9 y un 10", mientras que en vez de con una nota, Eduardo García Llama prefiere evaluarla con una frase clásica de los pilotos: "Mi dictamen es que Orión es una magnífica nave voladora máquina)".

Hay esperanzas de que en alguna de las próximas misiones tripuladas Artemisa vaya un europeo, pues la ESA participa también en la construcción de la futura estación espacial lunar Gateway. Entre los nuevos astronautas, figuran dos españoles,Pablo Álvarez en el cuerpo titular, y Sara García , en el reserva: "Fue una noticia que me dio mucha alegría. Hablamos más a largo plazo pero francamente sería fantástico que alguno de ellos fuera el primer English que va aa la Luna, porque la ESA es una parte fundamental del programa Orión . Espero poder verlos pronto en Houston, dice Eduardo García Llama.


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carpetovetonico

Es un orgullo sano que existan estos hombres en nuestra España y que no sea todo politiqueo malsano, corrupción, manipulación de leyes, separatismo, destrucción.

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Paleontología
Evolución

Un fósil hallado en Egipto sugiere que los antepasados más cercanos de los simios surgieron en el norte de África

El descubrimiento de 'Masripithecus moghraensis' en el norte de Egipto, sugiere que los ancestros más cercanos a los simios modernos podrían haber surgido en el norte de África, fuera de las regiones de África oriental tradicionalmente estudiadas.

Recreación del simio 'Masripithecus moghraensis'
Recreación del simio 'Masripithecus moghraensis'Mauricio Antón
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¿Han estado los paleontólogos buscando nuestros orígenes en el sitio equivocado? Es una de las preguntas que se desprenden del hallazgo de un nuevo fósil de un simio en el norte de Egipto cuyas características se describen este jueves en la revista Science.

Con una antigüedad de aproximadamente 17-18 millones de años, este simio fósil, bautizado como Masripithecus moghraensis ,representa el pariente hominoideo más cercano conocido al linaje que finalmente dio lugar a todos los simios actuales, incluidos los humanos. Hoy en día, se acepta ampliamente que los primeros simios (hominoideos basales) se originaron en Afro-Arabia durante el Oligoceno, hace más de 25 millones de años, y se diversificaron allí antes de expandirse hacia Eurasia hace aproximadamente entre 14 y 16 millones de años, durante el Mioceno.

Sin embargo, el surgimiento de los simios modernos -el grupo que incluye todas las especies actuales y su último ancestro común- sigue siendo incierto, ya que los fósiles de este período son escasos, están muy dispersos y son difíciles de interpretar. Esta incertidumbre se ve agravada por el registro fósil desigual en África, donde los descubrimientos se han concentrado en solo unas pocas regiones, dejando gran parte del posible rango antiguo de los simios del Mioceno sin explorar.

El equipo liderado por Shorouq Al-Ashqar describe en Science un simio fósil recientemente identificado, descubierto en la región de Wadi Moghra, en el norte de Egipto, que vivió hace aproximadamente entre 17 y 18 millones de años. Según los autores, esta nueva especie amplía nuestra comprensión de la diversidad y evolución temprana de los simios en un momento clave en el que Afro-Arabia comenzaba a conectarse con Eurasia, lo que permitió la dispersión de especies fuera de África.

El hallazgo sugiere que los ancestros más cercanos a los simios modernos podrían haber surgido en el norte de África, fuera de las regiones de África oriental tradicionalmente estudiadas. "Los hallazgos confirman que los paleontólogos podrían haber estado buscando a los ancestros de los hominoideos modernos en el lugar equivocado", escriben David Alba y Júlia Arias-Martorell en un artículo en la misma revista.

Fragmento de la mandíbula del simio
Fragmento de la mandíbula del simioHesham Sallam

Para determinar dónde encaja esta especie en el árbol evolutivo de los humanos, Al-Ashqar y sus colegas emplearon un enfoque moderno bayesiano de "datación por puntas" (tip-dating), que incorpora tanto rasgos anatómicos como la edad de los fósiles para estimar relaciones y tiempos de divergencia. Su análisis sugiere que Masripithecus representa el hominoideo basal más estrechamente relacionado con el linaje que finalmente dio lugar a todos los simios actuales.

Los autores sostienen que estos hallazgos respaldan la idea de que los simios modernos podrían haberse originado en el norte de Afro-Arabia, el Levante o el Mediterráneo oriental.

"Este hallazgo es fundamental porque presenta un estudio sólido sobre el primer simio del Mioceno encontrado en el norte de África, con una antigüedad de entre 18 y 17 millones de años. Gracias al análisis de sus restos dentales y mandibulares, se aporta nueva evidencia que sugiere que el origen de los hominoideos corona pudo haber tenido lugar en el noreste de Afro-Arabia, una zona tradicionalmente menos explorada que el este de África o Eurasia", valora en declaraciones al Science Media Centre (SMC) Marta Pina, investigadora asociada de Paleoprimatología y Paleontología Humana en el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont de la Universitat Autònoma de Barcelona.

El estudio, añade, "presenta limitaciones debido a que el material recuperado (un fragmento de mandíbula y varios dientes) no permite compararlo fácilmente con todos los taxones de la época. Sin embargo, esta información es sumamente valiosa porque nos obliga a mirar hacia nuevas regiones geográficas para completar el mapa de nuestra evolución. En definitiva, este estudio nos permite colocar una pieza clave en el rompecabezas evolutivo de los hominoideos, sirviendo como un vínculo esencial entre los fósiles de África y los de Eurasia".