Papi… 💔 Hoy, 07/09, se cumple un año desde tu partida al cielo.
Un año desde que la vida decidió ponernos una distancia que ni el tiempo ni los kilómetros habían logrado.
Tuvimos 8 años sin vernos, sin abrazarnos como solíamos hacerlo, y en la semana previa a mi viaje soñaba con ese reencuentro: acariciar tu pelo blanco y lacio que te hacía tan único, animarte con bromas de humor negro para aliviar la convalecencia, devolverte fuerzas con la convicción de que ibas a levantarte una vez más. Pero el destino ya tenía otro plan. No llegué a tiempo… y por mucho tiempo pensé en ello con dolor y rabia. Hoy lo comprendo distinto: tal vez todo fue como debía ser, tal vez preparaste el camino para que pudiera reencontrarme también con mis hijas, a quienes tenía igual de ausentes. Prefiero quedarme con esa idea.
Recuerdo con claridad la mañana en que recibí la noticia, justo antes de subir al avión. Solo podía preguntarme: ¿Por qué no me esperaste? Hoy sé que era la voz del dolor hablando, porque en ese instante sentí que perdía a mi mejor amigo, a mi confidente, a mi músico favorito, a mi héroe.
En nombre de mis hermanas, de tus nietos y de mami, pude despedirme y pedirte la bendición. Te vi descansar, después de casi cuatro meses de lucha contra esa enfermedad. Te recuerdo sereno, impecable como siempre: tu pelo blanco, tus manos y uñas cuidadas, tu rostro en paz. Esa es la imagen que guardo de ti.
Desde entonces te pienso todos los días: en tus anécdotas, en tus frases, en tus consejos, en tu voz que todavía resuena en mi memoria. No he llorado tu partida como muchos esperan, pero no me siento mal por ello. Creo que son tus mismas energías, esa fuerza que siempre me transmitiste, las que no me dejan caer. Quizás es mi pragmatismo, quizás eres tú cuidándome como siempre.
Hoy quiero dejar estas palabras aquí, como testimonio de amor y gratitud. Porque este año también estuviste conmigo, en silencio, en recuerdos, en señales.
Te amo, papi. Sé que estás en un lugar mejor, y eso me da paz.
Cuando Dios lo disponga, allá nos veremos… mientras tanto, que siga sonando en el cielo ese cuatro y esa guitarra que tanto te definían 🎶✨