¿Qué tan cierto será esto? ¿De verdad Dross está sufriendo shadow banning?
Ángel David. Precioso. Hermoso. Bebé: Lamento decirte que no hay ningún shadow banning. La gente simplemente ya no mira tus basuras de vídeos. 24 millones de suscriptores y tus vídeos rara vez superan los dos millones de vistas. Ni el 10% de tus suscriptores se molestan en ver tus mamadas. ¿Eso qué nos dice sobre tu canal?
Aquí sí no puedo opinar desde la experiencia, ya que tengo años que en mis cuentas de youtube me aseguré de bloquear el canal de Dross porque el algoritmo tenía la mala costumbre de de repente sugerírmelo, aún cuando yo ni remotamente había buscado algo relacionado a él y ya solo verlo en mi feed bastaba para arruinarme el día... por eso deben entender que estoy que me lleva la chingada a raíz de que por el drama de El monstruo roto, otra vez estoy viendo en mi feed videos que hablan, favorablemente, del perturbado.
Pero creo que a Dross se le podría aplicar algo que justo esta mañana vi que le comentaron a Dalas: el algoritmo de YouTube ya no es lo mismo que era hace 10 años, ese que favoreció que canales tan sosos como los de Dalas y Dross explotaran en popularidad, hoy en día el algoritmo premia las miniaturas y títulos que atraen y retienen nueva audiencia.
Dross ha estado usando el mismo tipo de miniaturas y títulos desde hace años, por eso, es más probable que el algoritmo ya no recomiende sus videos a nuevas audiencias porque no los encuentra interesantes para estas, a que de repente hay una conspiración en contra de Dross y lo shadow bannearon.
Podemos compararlo con Mr. Beast: el tipo se sigue manteniendo relevante porque comprendió el arte de hacer no solo miniaturas y títulos variados, sino también interesantes para atraer y retener nuevas audiencias.
Y desde luego, también está lo que ya hemos comentado: que es más probable que en un día normal para Dross, la gente que mira su canal está entre gente que lo ve por costumbre, gente que pone videos de miedo como ruido de fondo y, cómo no, bots, cantidades que no llegan ni al 10% de los 24 millones de suscriptores que tan felizmente presume siempre que puede, como el más grande logro de su patética y aburrida existencia.