El pueblo venezolano está hoy liberado de la dictadura de Nicolás Maduro y no puede sino celebrarlo.
Al confiscar el poder y pisotear las libertades fundamentales, Nicolás Maduro ha cometido una grave afrenta contra la dignidad de su propio pueblo.
La transición que se abre debe ser pacífica, democrática y respetuosa de la voluntad del pueblo venezolano. Deseamos que el presidente Edmundo González Urrutia, elegido en 2024, pueda asegurar esta transición lo antes posible.
En estos momentos, mantengo conversaciones con nuestros socios de la región.
Francia está plenamente movilizada y vigilante, en particular para garantizar la seguridad de sus ciudadanos en estas horas de incertidumbre.