Alto. No se encabrone todavía. Respire. Esta columna es exactamente lo que parece y anuncia su título. Ni propaganda sanchista, ni traición a los principios de la verdadera izquierda. Sólo pretende desearles un venturoso y próspero año 2026 a todos ustedes en la manera más tradicional que puedan ustedes imaginar; sin tan siquiera hacerlo de pie como Felipe VI en su mensaje navideño.