Los antisemitas
Dice la ONU que, ahora mismito, hay medio millón de famélicos en Gaza. Desde que comenzó la carnicería, han sido asesinados casi veinte mil niños; con seguridad, más del doble han sido heridos durante los bombardeos. La mayoría de estimaciones calculan que, para cuando se publique esta columna, las fuerzas armadas del Estado de Israel llevarán sobre sus cabezas la sangre de cincuenta mil civiles (como mínimo). Cada semana, el ejército israelí asesina a cooperantes internacionales, periodistas y trabajadores de Naciones Unidas con la impunidad que da saber que la comunidad internacional (¿qué será eso?) no se atreverá a más que una regañina. Y ahora, tras diecinueve meses de genocidio retransmitido en directo en todas las pantallas del mundo, resurge el debate: ¿seremos todos antisemitas?