La valoración del jurado que le otorgó el Premio Nacional de Ilustración destacó de Sergio García Sánchez (Granada, 1967), que con su obra ha logrado llevar la narración gráfica a otros lugares multiplicando las posibilidades de la ilustración con imágenes que por sí solas narran. En este sentido, es digna de mención la serie publicada en The New York Times donde ofrecía síntesis visuales de clásicos de la literatura.
Con estas credenciales no resulta extraño, por tanto, que ahora se estrene en un centro expositivo. Sergio García, con su personalísimo estilo, que a veces difumina la línea que separa el cómic de la obra de arte, expone en Cayón y se suma a la saga de viñetistas incorporados a una galería como, entre otros, Robert Crumb. Pero, a diferencia de este y otros creadores de viñetas, no se limita a exponer sus escenas, sino que, partiendo de un estilo tan lineal en la forma —como no podía ser menos por su formación y creación artística— crea, en paralelo, obras de arte autónomas que presenta en grandes formatos.
Sergio García estudió Bellas Artes en la Universidad de Granada donde actualmente imparte clase como profesor, y hace tiempo resumió los conceptos principales que han vertebrado su búsqueda: el dibujo-trayecto, la narración multilineal, el espacio adaptado, los contenedores de historias (estructuras narrativas simultáneas) y los formatos expandidos. Dentro de los últimos y como un paso natural desde lo editorial a lo expositivo, jugó un papel relevante para su evolución Viñetas desbordadas, la muestra que coprotagonizó con Max y Ana Merino en el Centro José Guerrero de Granada.
Esa delgada línea, esa linde entre la viñeta y la obra de arte autónoma, es por la que deambula el trabajo de Sergio García. Mostramos, a continuación, algunas de sus piezas que podrán verse en la galería.