Comidas de negocios

La estrella Michelin de Cartagena

Sala de Magoga, en Cartagena.EXPANSION

En marzo de 2014, María Gómez y Adrián de Marcos abrieron Magoga en Cartagena. Ambos se habían conocido estudiando la escuela de Karlos Arguiñano en Zarautz. Tras pasar por el hotel-restaurante del chef televisivo y grandes casas como Arzak, Zuberoa y elBulli, así como algunos negocios de Madrid, optaron por instalarse en la ciudad de origen de la cocinera. Magoga fue primero casa de comidas con barra de pintxos y menú del día, hasta evolucionar en 2016 a restaurante gastronómico, en el que, pese a ser ambos dueños cocineros, Marcos se puso al frente de la sala.

Fue el punto de partida para colocar Cartagena, su despensa autóctona y tradiciones culinarias, en el mapa gastronómico español, vía premios como una estrella Michelin y dos Soles de Guía Repsol.

La pareja ha multiplicado, además, la apuesta por los pequeños productores del Campo de Cartagena, evidentes aliados de sus platos no solo como proveedores de ingrediente, sino como fuente de inspiración que permite mantener y recuperar el costumbrismo gastronómico local.

En una zona geográficamente marcada por la sierra murciana y el Mar Menor, a los platos de Magoga llegan tanto los productos de la huerta -impulsada en los años ochenta por el trasvase Tajo-Segura que llevó el regadío a una agricultura tradicionalmente de secano-, como los garantizados por el

María Gómez y Adrián de Marcos, dueños de Magoga.EXPANSION

pastoreo. Gómez y De Marcos recurren a una minoría de productores que han resistido frente a un modelo intensivo.

Despensa cartagenera

Los dueños de Magoga dan visibilidad a su catálogo de productores con nombre y apellidos en su propuesta. El paisaje cartagenero llega a platos como Cordero lechal del Parque Regional de Calblanque asado en su jugo, Quisquilla de la costa, néctar e higuera, Arroz bomba D.O.P Calasparra meloso de setas encurtidas, Pescado del día, beurre blanc y navajas o Alcachofa, anguila ahumada y foie. Magoga añade un plus, a favor tanto del público habitual -incluida clientela de negocios- y foráneo, y es la posibilidad de pedir platos a la carta (tícket medio de 80 a 90 euros), alternativa a sus menús degustación (90 y 120 euros). Como aliada, la bodega de 750 referencias ideada por De Marcos.

Desde febrero de 2024, Estos hosteleros cuentan con otro negocio: Mi Mare, bar informal con oferta de tapas actualizadas (precio medio de 35 euros), como Patatas bravas, Marinera -la famosa receta murciana de rosquilla, ensaladilla y anchoa, Croquetas de jamón o Punticas, unos minibocadillos de anchoa, lomo o salmón ahumado.

Magoga

Cordero lechal del Parque Regional de Calblanque asado en su jugo.EXPANSION

Dónde: Plaza Doctor Vicente García Marcos, 5. Cartagena (Murcia).

Web: www.restaurantemagoga.com

Precio medio a la carta: 80-90 euros.

Precio de los menús degustación: 90 y 120 euros.

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RESTAURACIÓN

Brutalia, la marca de pasta a domicilio, abre en el 22@

Nuevo local de Brutalia en el distrito 22@ de Barcelona.

La empresa nació hace dos años al detectar la falta de oferta de comida italiana en formato 'delivery'.

Brutalia da un nuevo impulso a su estrategia de crecimiento en Barcelona. La marca de pasta gourmet a domicilio prevé abrir hoy su segundo local en la ciudad tras experimentar un crecimiento del 285% en solo un año. La compañía nació en 2023 de la mano de los emprendedores Filippo Teofili y Enrique Garay, que identificaron un nicho de mercado desatendido: la falta de oferta de comida italiana auténtica en formato delivery.

Con ese enfoque, abrieron un establecimiento para pedidos a domicilio en Sant Gervasi, al que ahora se suma un nuevo espacio en el Poblenou. El local, de 100 metros cuadrados, está situado en la calle Cristóbal de Moura, 44, en el distrito 22@. La zona concentra un alto porcentaje de residentes, así como emprendedores y trabajadores del sector tecnológico que buscan opciones de comida rápida pero de calidad.

"Hemos desarrollado una operativa eficiente, establecido unas bases sólidas de cultura y valores organizativos y ahora es el momento de escalar el negocio", dice Filippo Teofili, CEO de Brutalia.

La marca gestiona unos 1.500 pedidos semanales y su nueva estética recuerda a la de otras firmas que han crecido al calor del delivery, como las hamburguesas Vicio.

Brutalia prevé cerrar 2025 con cuatro locales operativos, incluyendo uno en Madrid, así como estrenar oficinas en Barcelona. La compañía, que ahora tiene 14 empleados, espera facturar 2,5 millones de euros este año, con el nuevo local representando un 30% de los ingresos.

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