Un brindis al sol suele ser una bravata que con total seguridad no podrá cumplirse o algo que se hace o dice generalmente para obtener un beneficio, sabiendo que será inviable o que no tendrá consecuencias. Y aunque la expresión viene del mundo taurino por aquello de que las plazas se dividen en tendidos de sol y sombra, en el argot parlamentario se utiliza también para referirse a aquellas iniciativas que no van a ninguna parte. O bien porque son meras declaraciones políticas que se desvanecen en el aire una vez son aprobadas o bien porque carecen de efecto jurídico alguno. Es el caso de las Proposiciones no de Ley (PNL) e incluso de las mociones parlamentarias, que no comprometen a nada.