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Las historias del día
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Hola, hola. Hoy vamos directamente a los bifes. En relación con la consigna que pedía especificar el envase o presentación adecuados para hacer vendibles los libros (que, en tanto meramente tales, podrían próximamente perder interés público), llegaron las siguientes novísimas colaboraciones:
"Libro: La Agmigdalitis de Tarzán , de Alfredo Bryce Echenique. Una buena estrategia de marketing para la venta de esta novela sería: un packaging rústico, ideal en Ôarpillera para taparrabos´, con un Ôbisturí descartable´ de regalo para la práctica de la operación pertinente. ¡Pobre Tarzán! (convengamos que las obras sociales ahora te hacen pagar hasta el instrumental, ¿viste?). ¡Ah! ¡eso sí! el bisturí deberá estar atado alrededor del packaging de arpillera con una liana. Ea, EAeAe, Ae, Ae (onomatopeya pseudo nostálgica del grito del siempre recordado Johny Weismuller). Saludos" (Sandi Curly) .
" El Libro del Fantasma , de Alejandro Dolina: hay que aprovechar el auge de los fans de Dolina (aclaración: el auge es de los fans, no del propio escritor) y venderles el libro en una bolsa vacía (de lo que sea, pero vacía), aduciendo que el libro está, pero como es Ôdel fantasma´, no lo vemos. That´s all, folks" (Federico Böttcher Sorondo).
" Un Mundo Feliz , de Aldous Huxley: se vende en ediciones de bollsillo, exclusivo para Argentina" (Martha Kern).
Un par de semanas atrás hubo en este espacio alguna polémica suscitada por la aparición, en el mismo, de la palabra "boñiga". Celia, de Rosario, envió la siguiente carta en la que el tema empieza, por fin, a ser tratado con la seriedad de la que le hace merecedor el haber movilizado la pluma de Faulkner, Unamuno, Victor Hugo, Ortega y Gasset, André Gide, Anatole France, García Márquez y tantos otros ideólogos de las lenguas occidentales: "Querido Leo: aunque sabés defender y defenderte de personas que se escandalizan por poco o nada, mi enojo por lo que algunos lectoescritores/as (aunque si mal no recuerdo son todas mujeres) califican de procaz, me llevan a escribir lo que sigue, fuera de toda consigna expresa pero no tácita: Manifiesto de la no procacidad: "...al término de lo que hubiera podido ser una agradable transferencia , el p.... final prorrumpe tumultuoso"; "...el poeta anónimo que compuso aquella cuarteta donde se proclama que no hay placer más exquisito / que c... bien despacito / ni placer más delicado / que después de haber c....". Cortázar, Julio, Un tal Lucas , págs. 154 y 155. Ediciones Alfaguara SA, Madrid 1979.
"..Panurgo le atajó respondiendo: Ñ- ¡ Ya habéis hablado, m....!. "; " Panurgo se puso un dedo de la mano izquierda en el agujero del c... mientras resoplaba como cuando se come sopa muy caliente." Rabelais. Francois, Gargantúa y Pantagruel en El libro del humor absurdo , págs. 13 y 15. Ediciones Siglo Veinte, Bs. As. 1977.
"..Se c.... en su miedo. En su m.... fueron enterrados." Roa Bastos, Augusto, Yo el Supremo , pág. 20. Siglo XXI editores, Buenos Aires, 1974.
El lector asustadizo y sensible podrá llenar los espacios con puntos suspensivos reemplazándolos por las siguientes palabras: donde dice p..., por cuesco, viento o flato. Donde dice c..., por evacuación, deposición. Necesidad mayor o necesidad menor. La m... por excremento, heces, boñiga o boñigo. La tercera c... por asentaderas, posaderas o tafanario. La cuarta c... y la segunda m..., adivine. Se recomienda no confundir sustantivos con adverbios, ni mucho menos participios pasados con infinitivos. Las palabras reemplazantes fueron extraídas del Diccionario Ideológico de la Lengua Española , Casares Julio, de la Real Academia Española, Editorial Gustavo Gilll SA, Barcelona 1975. Si el lector prefiere puede llamar al pan pan y al vino vino. Si no, ante la menor dificultad podrá acortar camino para no complicarse tanto la existencia, recurriendo a los mismos autores quienes no han echado ni echan mano a los puntos suspensivos y conocen la lengua española al dedillo. Este texto se realizó acatando por obvias razones, pero no compartiendo, lo expresado en el párrafo del Manual de Estilo y ètica periodística La Nación , pág. 214, Compañía Editora Espasa Calpe Argentina SA, Buenos Aires 1997, que dice: Palabras que ofenden la sensibilidad del lector: Los vocablos malsonantes y desagradables, se escriben velados mediante el empleo de la letra inicial seguida de puntos suspensivos. Que procedan de una persona con cierto relieve comunitario, que se hayan dicho en público, que estén impresas y que no sean gratuitas..."
Gracias, Celia, muchas gracias; ojalá todas las colaboraciones de los lectoescritores vinieran tan documentadas como la tuya. Eso me ahorraría trabajo y además me orientaría en la confección semanal de una apropiada lista de lecturas amenas para las horas del mes en las que me cortan el servicio de televisión por cable, cuando me olvido de pagar, permaneciendo absorto en la lectura de textos cuya procacidad queda ampliamente excusada por el renombre de los autores, cuya sola mención ante los legos aviva en ellos el complejo de culpa por no haber leído en el último año ni media docena de libros, circunstancia ésta que los llevará a comprarse otra media docena que ni en doce años habrán de leer. Bien. Otro tema: a Pablo Schvarztman le digo que su cuento me gustó mucho, pero que no lo entendí, por experimentar dificultades en la inteligibilización de la frase donde se afirma que el vicio "pasó de ser escaso a ser nulo". ¿Estás hablando de los cigarrillos, o de la adicción a ellos que padece el personaje? De una u otra forma, creo que el predicado no le queda al sujeto. Además, si querés que transcriba acá el cuento, la marca de cigarrillos que nombrás va a tener que ponerse, y esto es en serio. Por correo electrónico te envío a la brevedad las tarifas vigentes. Y si piden rebaja, vas a tener que modificar el cuento de modo que el personaje fume cigarrillos "light", y sólo comprados en paquetes de diez unidades o, mejor todavía, no comprados, sino "garroneados" a algún amigo o a cualquier transeúnte. El tipo puede ser, por ejemplo, un vendedor ambulante de sahumerios que, rechazado sistemáticamente en su oferta por los ocupantes de las mesas en un bar, les pide como premio consuelo un cigarrillo, y lo fuma con frenesí sin fijarse siquiera en la marca. No sé. Vos ves. Bueno...la consigna para la semana que viene la pone Federico Böttcher Sorondo (mal que le pese a su antiguo amigo y actual rival Lisandro Coll Areco). Observa aquel autor que "el mercantilismo de nuestros tiempos ha logrado poner de moda ni más ni menos que a UN SIGLO ENTERO (el XX), tarea que a priori ha de parecer heroica e imposible siquiera de ser pensada" (en efecto, supieron estar de moda, en su momento, la década del 30 y la del 60, pero...¡las dos a la vez! ¡¡¡y junto con todas las otras!!!); y propone entonces ingeniárselas para destacar "cosas increíbles que se hayan puesto de moda" o que los lectoescritores propugnen poner de moda. El aluvión de respuestas deberá ser dirigido a vialibrelanacion.com.ar, y es condición necesaria (aunque no suficiente), para que llegue a destino, el explicitar como "subject" o "asunto": lectoescritores a leo.
El número pasado convocamos al pataleo (por e-mail a vialibre@lanacion.com.ar , o por fax: 4319 1797, no es Leo) y ya tenemos los primeros lectores que, sin pelos en la lengua, cuentan de qué desesperan en este mundo posmoderno y digital. Y ya saben, aunque no sirva de nada, peor es callarlo y morir con el veneno por: - La propaganda que hacen Sony, Warner, Gems, Fox y Ainda Mas de sus programas nos tiene a todos saturados, ya que te pasan las peliculas que van a dar el lunes, el martes, el miercoles, el jueves, el viernes, el sabado y el domingo que viene, cuando uno recien lo esta viendo el domingo. Entonces uno se pudre y hace zapping, razón por la cual, nunca ves lo que ellos quieren. Y si pescás algo, lo pescás de casualidad.
Y: ¿por qué razón tienen tantas propagandas, cuando yo pago el cable para que no las haya?
El Turco Narciso - Tiene días apenas y ya me pudrió totalmente el bebe de Valeria Mazza, con toda la bambolla que hacen a su alrededor los medios, ni que fuera la segunda encarnación de Buda. El colmo fue cuando, recién salida de la clínica, la modelo y su modelito ofrecieron una conferencia de prensa para la televisión, con fondo presidencial: el telón rojo y la bandera argentina, con sol de guerra. ¿¡Qué fue eso!? El marco oficial para una frase imprescindible en el futuro de los argentinos: "Es un bebé top". (¡Plop!) Natalia, de Mármol - Las alarmas de los autos que se disparan a cualquier hora de la noche o del día, con esos aullidos de tamagotchis al borde de un ataque de nervios. Y ni mencionar a las que hablan: "El sistema XL5 está activado, tenga un buen día y salúdeme a su madre de mi parte". ¡Por favor! El Neuromante, de Palermo - Si bien no tengo datos precisos, podría afirmar que más de la mitad de los vecinos de Las Cañitas estamos hartos de los restaurantes que aparecen como hongos por el barrio. No es que no agradezcamos que hayan traído más luz y prestigio a la zona, pero es una pena ver cómo hermosas casas antiguas son tiradas abajo para construir comederos y bares de los cuales muchos ya nacen fundidos. ¡Qué manía tenemos los porteños de que cuando algo es buen negocio saturarlo hasta que se agota! Como con los videoclubes, lavaderos, parripollos, pistas de patinaje sobre hielo y otros atajos para "salvarse".
Riep el Zagreb, de Las Cañitas
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