Agarimo: más que un restaurante

Participantes en el homenaje a Cándido Varela y Concha Lamazares, ayer, delante de la Parrillada Airiños, en Noceda. | Bernabé/Lucía Abeledo

El 90 cumpleaños de Cándido Varela fue aprovechado, ayer, por más de un treintena de antiguos empleados del Restaurante Agarimo de Lalín para rendir homenaje tanto a él como a su esposa Concha Lamazares, propietarios del establecimiento abierto en 1960 en Donramiro justo al día siguiente de contraer matrimonio. El evento tuvo lugar en el comedor de la Parrillada Airiños de Noceda y tuvo momentos muy emotivos.

Cándido Varela y Concha Lamazares sostienen el calendario de regalo. | Bernabé/Lucía Abeledo

El salón donde se llevó a cabo el ágape lucía una pancarta con fotos del matrimonio y una dedicatoria de todos los que algún día trabajaron en el emblemático restaurante lalinense que cerró sus puertas en 2018. Además de la inevitable tarta de cumpleaños, Cándido Concha también fueron obsequiados por los que fueron sus empleados como camareros o personal de cocina con un calendario con fecha de 2024 y fotos de distintas épocas de la pareja. Pablo, uno de los organizadores del homenaje reveló que las instantáneas fueron cedidas por Carmen, la hija del matrimonio, a la que también acompañaron Conchi y Alberto, nietos de los homenajeados

Como en casa

Los promotores del reconocimiento a Cándido Varela y Concha Lamazares reconocían ayer que costó muy poco convencer a los presentes en el ágape. «A todos los que le comentamos que íbamos a hacer el homenaje se mostraron encantados de asistir. Incluso hay gente que hace años que trabajó en el Agarimo y vinieron con mucho gusto», añade Pablo. Y es que como también señala sobre su paso por el restaurante, ahí trabajábamos todos como una gran familia. Era entrar y el trato era para todos excelente. Nos sentíamos como en casa, por así decirlo».

El Restaurante Agarimo de Lalín fue uno de los locales con más empaque de la hostelería de la capital dezana. Sus cómodas y amplias instalaciones con capacidad para más de 350 personas fueron testigo de comidas multitudinarias en varias ediciones de la Feira do Cocido en las que se pudo ver a personalidades del mundo de la política y de la cultura, y en cuyas vitrinas destacaba el Premio Toda Unha Vida de Pontevedra otorgado en el año 2010 o el Maruja Gutiérrez a Concha Lamazares de 2016. Precisamente, la propia Concha desvelaba en una entrevista concedida a FARO en 2014 que el primer comensal ilustre del Restaurante Agarimo fue el expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, al que «le hicimos un cocido siendo alcalde Luis González Taboada. También vino el gobernador de Pontevedra, que nos dio bastante apuro, porque venía con muchos escoltas», explicaba.

Suscríbete para seguir leyendo