No sabemos qué día terminará la guerra de Israel contra Gaza, pero ya tenemos titular para el día siguiente, a toda página: “Victoria pírrica de Israel”. Pírrica en su sentido original, no en su deformación deportiva y electoral (ganar por los pelos) que la Real Academia acabó aceptando ante su uso extendido. La victoria de Israel, indudable por la desproporción de medios, será pírrica en el sentido original de “victoria obtenida con más daño del vencedor que del vencido”.